"De hecho, en niños de menos de un año la regresión es tan común que los médicos evitan utilizar la quimioterapia inmediatamente, con la esperanza de que el tumor desaparezca por sí solo."
En alguna u otra medida los conceptos sociales de muerte, dios, temporalidad, no se encuentran tan organizados o consolidados sobre el imaginario de la psyche del individuo(en su condición de infante). Todos estos constructos sociales, que se intesifican en la etapa 'natural' de la adultez del individuo, originan una serie de bifurcaciones emocionales que ponen en constante estado de alerta al individuo.
"Solamente son felices quienes no piensan nunca, es decir, quienes no piensan más que lo estrictamente necesario para sobrevivir. El pensamiento verdadero se parece a un demonio que perturba los orígenes de la vida, o a una enfermedad que ataca sus raíces mismas. Pensar continuamente, plantearnos problemas capitales a cada momento y experimentar una duda permanente respecto a nuestro destino; estar cansado de vivir, agotado hasta lo inimaginable a causa de nuestros propios pensamientos y de nuestra propia existencia; dejar tras de sí una estela de sangre y de humo como símbolo del drama y de la muerte de nuestro ser —equivale a ser desgraciado hasta el punto de que el problema del pensamiento nos da ganas de vomitar y la reflexión nos parece una condena..." Ciorán
Las diferentes situaciones que pueden generar miedo, desamparo, soledad, desesperanza, perturban aun más el equilibrio natural del hombre, fortificando la confusión en el sistema biológico del individuo. El adulto enferma más, está vulnerado la mayor parte del tiempo en un estado de angustia producto de los conceptos que la sociedad va incoporando a su memoria biológica, ese temor enferma la psyche, y la psyche siempre actúa en correspondencia al soma, y al revés.
Ahora, recuerdo a Agota Kristof, cuandice en "La analfabeta": "Las ganas de escribir vendrán más tarde, cuando el hilo de plata de la infancia se haya quebrado, cuando vengan los días malos y lleguen los años de los que diré: no me gustan..." Tal vez el acto de escribir(crear) sea una de las tantas vendettas de nuestra naturaleza primaria frente a una serie de constructos sociales que se han tatuado en nuestro inconsciente. Crear, es no corresponder a toda esta naturaleza artificial, es un estado-individual liberado, un territorio pirata, fuera de. Es regresar a ese equilibrio indeterminado con los recursos del lenguaje o cualquier otro sistema que exprese, el color o la vibración. Usar esa herramienta lógica necesaria, en este caso el lenguaje, para la sociedad, pero no en su sentido determiando que es el de comunicar algo que es aceptado dentro de lo 'social', si no, usarlo en un estado más conflictivo contra esa normalidad lógica sistematizada. La escritura como forma de encuentro intuitivo con esa naturaleza despojada. El azar, el caos, lo impredecible como medio de autoreconocimiento individual y universal.
“Aprendí que el conocimiento y la inteligencia pueden ser sistemáticamente expandidos. Que el cerebro puede ser reprogramado.”
― Timothy Leary ―.
― Timothy Leary ―.